1. ¿Qué es sistematizar experiencias?
La palabra sistematización, utilizada en diversas disciplinas, en nuestro caso en el "quehacer pedagógico" de nuestra escuela Bolivariana Humberto Gotera para clasificar, ordenar o catalogar los datos e informaciones, a
“ponerlos en sistema”. Este termino más común y difundida de la palabra. En el campo de la educación popular y de trabajo en procesos
sociales, lo utilizamos en un sentido más amplio, referido no sólo a datos o
informaciones que se recogen y ordenan, sino a obtener aprendizajes
críticos de nuestras experiencias. Por eso, no decimos sólo
“sistematización”, sino “sistematización de experiencias”.
a) Condiciones de contexto o momento histórico en que se desenvuelven.
b) Situaciones particulares que la hacen posible.
c) Acciones intencionadas que realizamos las personas con determinados fines (o inintencionadas que se dan sólo como respuesta a situaciones).
d) Reacciones que se generan a partir de dichas acciones.
e) Resultados esperados o inesperados que van surgiendo.
f) Percepciones, interpretaciones, intuiciones y emociones de los hombres y las mujeres que intervenimos en él.
g) Relaciones que se establecen entre las personas que somos sujetos de estas experiencias.
Las experiencias son procesos vitales y únicos: expresan una enorme riqueza acumulada de elementos y, por tanto, son inéditos e irrepetibles. Por todo lo anterior, es que es tan apasionante, como exigente, la tarea de buscar comprenderlas, extraer sus enseñanzas y comunicarlas. Buscamos apropiarnos críticamente de las experiencias vividas y damos cuenta de ellas, compartiendo con otras personas lo aprendido.
La sistematización es aquella interpretación crítica de una o varias experiencias que, a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido en ellas: los diversos factores que intervinieron, cómo se relacionaron entre sí y por qué lo hicieron de ese modo. La Sistematización de Experiencias produce conocimientos y aprendizajes significativos que posibilitan apropiarse de los sentidos de las experiencias, comprenderlas teóricamente y orientarlas hacia el futuro con una perspectiva transformadora.
Para entender lo que el término inclusión significa, deberíamos empezar por definir la acción de incluir. La misma supone contener o englobar a algo o alguien dentro de un espacio o circunstancia específica. Incluir entonces es sumar para la buena convivencia cuando se trata del ser humano ya existente. Así, el término inclusión hace referencia al acto de incluir y contener a alguien. Usualmente, este concepto se utiliza en relación con situaciones o circunstancias sociales en las cuales se incluye o se deja afuera de ciertos beneficios sociales a grupos sociales específicos.
Búsqueda de la buena acción en situación que asegura que todos los ciudadanos sin excepción, puedan ejercer sus derechos, aprovechar sus habilidades y tomar ventaja de las oportunidades que encuentran en su medio.
La inclusión, entendida desde un punto de vista social, tiene que ver con el trabajo que diferentes personas realizan a diario para asegurar que grandes sectores de la sociedad no queden por fuera de esta y entren entonces en una espiral de violencia, delincuencia y paupérrimas condiciones de vida. La inclusión social significa integrar a la vida comunitaria a todos los miembros de la sociedad, independientemente de su origen, de su actividad, de su condición socio-económica o de su pensamiento. Normalmente, la inclusión social se relaciona con los sectores más humildes, pero también puede tener que ver con minorías discriminadas y dejadas de lado, tal es el caso de comunidades aborígenes o de etnias minoritarias, como ser los gitanos.
Entonces, dentro de la inclusión debemos agrupar a las actitudes, las políticas y las tendencias, que se propongan integrar a las personas de distintos sectores a la sociedad a la cual pertenecen, proponiéndose que las mismas contribuyan aportando sus talentos y que al mismo tiempo obtengan un feedback recibiendo por parte de la sociedad beneficios. La inclusión debe concretarse desde todos los planos: político, económico, educativo, social, en sus diferentes espacios.
La convivencia ciudadana
Convivencia es la cualidad que tiene el conjunto de relaciones cotidianas que se dan entre los miembros de una sociedad, en este caso el colectivo goterista enmarcado en el quehacer pedagógico cuando se han armonizado los intereses individuales con los colectivos relacionados con el PEIC Llamado "Unidos promovemos la participación de padres, madres y representantes en la formación ciudadana de niños y niñas y adolescentes de la E.B.N.B Humberto Gotera".
Los ciudadanos y la comunidad, participan responsablemente y activamente en materias de convivencia, prevención y resolución alternativa de conflictos. Construir la convivencia, requiere confianza en los entes competentes, en el espacio escolar como centro de solución de conflictos como fundamento de la seguridad, mediante el diálogo, la mediación y la conciliación, con tolerancia y respeto por las diferencias y la diversidad de opinión en lo social, político, étnico, cultural y religioso, en solidaridad y cooperación con sus semejantes.
Las normas de convivencia ciudadana es necesarias con frecuencia para que despierte el sentido de empatía en personas poco motivadas a participar que no han aprendido a vivir en buena relación con sus semejantes. Llevarse bien con los vecinos y desenvolverse con seguridad en el vecindario no es nada fácil, si ellos no se interesan equitativamente en el respeto de los derechos de las demás personas, independientemente de lo importantes que crean ser los fines y objetivos de su comportamiento, incluido el recaudar dinero, divertirse, compartir sus ideas y gozo con la comunidad. Cuando las personas no están al tanto de las normas de convivencia que se deben seguir por ley y por ordenanzas municipales, no se minimizan las discrepancias y malentendidos entre vecinos de una comunidad que debe entenderse y llevarse bien. Por su parte, los cuerpos de seguridad nacionales y los agentes municipales deben apoyar la convivencia. Se cobran multas por contravenir ordenanzas municipales aplicadas en el marco regulatorio de la ley de convivencia ciudadana. Pero no se trata solo de un problema legal o punitivo, sino que también es educativo.
Para la convivencia positiva es necesario respetar y tolerar las costumbres ajenas. El ser humano es gregario y su bienestar es mayor en un ambiente armónico, en comunión. El ser humano tiene necesidad del afecto de sus padres, de su cónyuge, de sus hijos y nietos, de sentirse parte de una comunidad cercana e interesada en él. Para la supervivencia es indispensable la independencia y la autoconfianza, pero no puede prescindirse del apoyo y de la compañía de nuestros semejantes. El ser humano necesita amigos. La comunicación permanente, fundamentada en afecto y tolerancia, permite convivir y compartir en armonía.











